¡Román, imparable!

1445550537327-Chocolatito-foto-de-portada-2“peleé con el monstruo y conocí sus entrañas”, debe repetirse una y otra vez Brian Viloria, después de haber sido derretido como copo de mediante ese fuego abrasador que es Román González.

Golpe a golpe, Chocolatito, luego de dos rounds de análisis recibiendo propuestas del hawaiano y planificando estrategias, lo condujo a los círculos del infierno que grafica dante en su “divina comedia”, para desgastarlo con potentísimas de dinamita pura que explotaban en las zonas bajas del adversario, rematando a su vez con dureza el rostro, haciendo girar como columpio sin la de su víctima número 44.

El tercer episodio fue la llave que abrió la puerta-una en corto-pero con la suficiente fiereza para provocar el doblez de rodilla y el conteo de obligatorio que sería un preludio del aluvión que sobrevendría sostenidamente durante el resto de un combate desigual.

Vimos a un román erigirse los siguientes asaltos de la reyerta con la quietud y sangre fría que a unos pocos se les concede, hilvanando sin desespero alguno el jaque al mejor de capablanca en ese noveno round.

La intervención del réferi dispuso el cierre de ese gólgota para viloria -pudo durar más, quizás- pero el apocalipsis sería el mismo, la sentencia del ¡ya no! fue acertada.

“Sin duda estamos en presencia de un peleador casi perfecto” declaró al final de la contienda Rubén Gómez, entrenador de Brian. “si buscamos en la enciclopedia el significado de la palabra perfección en el box debería decir:román Gonzalez”, remató.

Y es que Chocolatito, tan nica como Hernaldo Zúñiga y Luis Enrique Mejía, ha generado asombro en el orbe boxístico por la variedad de recursos y sabiduría dentro de los encordados para replantear desafíos y concretarlos como si utilizara ecuaciones de cuántica perfectas, desarticulando una riada de contrincantes a lo largo de su ya histórica carrera pugilística.

El pasado sábado en New York, el mítico Madison Square Garden, abarrotado más allá de su capacidad con una notable presencia nicaragüense, se rindió ante la invicta del monarca número libra por libra del boxeo mundial.

Sí, ahí mismo donde verdaderos dioses como Alí, Joe Louis y Frazer -por citar sólo tres- han dejado su legado, chocolatito puso su “huella” imperecedera, con sabor a pinol como las que dejaron los indígenas de Acahualinca en Managua.

¡Damas y caballeros del barrio La esperanza, de Managua y Nicaragua: Román Chocolatito González! “es algo formidable” como el Darío “que vio la vieja raza”.

***foto de “el chocolatito” gonzáles, tomado por la nueva prensa durantes sus entrenamientos en san josé en septiembre 2015.

Categories: Deportes,Nicaragua

Leave A Reply